LA GNOSIS EL UNICO CAMINO
“Mis queridos hermanos: es necesario que nosotros todos, juiciosamente, tratemos de comprender el camino.”
“Hay escuelas que enfatizan la idea de que existen doce caminos, que se hallan correlacionados con las Doce Constelaciones Zodiacales. Existen instituciones que suponen que los caminos son siete. Nosotros necesitamos analizar y saber cuál es el camino. Sobre todo nuestros hermanos, aspirantes, pues, a ser Instructores Gnósticos, deben hacerse conscientes del camino (pero comprenderlo, porque no seria posible hacernos conscientes de algo que no comprendemos).”
“Se necesita del análisis, de la reflexión. Sólo así podremos comprender.”
“Quiero, pues, que enjuiciemos esto del camino, muy seriamente.”
“Jesús El Cristo, que ha sido el mayor instructor de los últimos tiempos, no dijo que hubieran varios caminos. Quienes hemos estudiado a fondo, tanto los Cuatro Evangelios como los llamados «Apócrifos» (que realmente de apócrifos no tienen nada), hemos podido evidenciar, verificar, que en ninguna de sus enseñanzas figuran varios caminos.”
“Cuando nosotros investigamos a Gurdjieff y a su discípulo, Ouspensky, o al Sr. Collins, o al Dr. Nicoll, verdaderos exegetas de la Cuarta Vía, podemos evidenciar que, realmente, sólo aceptan un sólo camino.”
“Gurdjieff dice que hay cuatro, pero si analizamos los cuatro, quedan todos reducidos a uno. El primero sería el Camino del Faquir (según Gurdjieff), que hasta asegura, que en el Oriente conoció él a un faquir, que hacia treinta años permanecía en las puertas de un templo, sostenido únicamente sobre las puntas de los dedos de los pies y sobre las puntas de los dedos de las manos. Tenía treinta años en esa posición; sus discípulos lo ataban, lo llevaban al río, lo bañaban, le daban de comer y volvían a colocarlo en su lugar: en las puertas del templo.”
“Esta clase de faquir, hace esfuerzos sobrehumanos, terribles. En la India hay faquires que permanecen de pie toda una vida, en medio de los vendavales y del Sol, etc.; se atrofian sus piernas y ya no pueden volver a caminar. Otros se acuestan sobre una piedra o carril, o levantan un brazo y no lo vuelven a bajar nunca en la vida, o se sientan en un hormiguero, hasta que las hormigas los despedazan. Pero, ¿qué es lo que buscan los faquires? Una sola cosa: crear el Cuerpo de la Voluntad Consciente. ¿Podría crearse el Cuerpo de la Voluntad Consciente, o el denominado Cuerpo Causal, mediante esa clase de ejercicios físicos? Quienes verdaderamente han alcanzado el adeptado, saben muy bien que cualquier vehículo, ya sea físico o suprasensible, únicamente puede ser creado por medio de la sabia transmutación del Hidrógeno Sexual SI-12.”
“Lo único que consiguen pues, los faquires, es desarrollar el poder de la voluntad, y nada más (más no crean el Cuerpo de la Voluntad Consciente, que es completamente distinto, diferente).”
“Más allá del Camino del Faquir, sigue el del Monje. Si uno, en alguna existencia, se ha dedicado al faquirismo (anheloso de seguir la vía), seguro que en la próxima existencia, puede desarrollar el aspecto emocional de su Ser, o sea, que es monje. Pero no quiere decir, por este motivo, que logre crear el Cuerpo Astral, ni nada por el estilo. Eso es distinto, porque como les he dicho a ustedes, cada vehículo es creado (únicamente) mediante la transmutación de los hidrógenos, incluyendo los cuatro cuerpos gloriosos del Nirvanakaya, o los cuatro cuerpos gloriosos del Sambogakaya, o del Dharmakaya.”
“Así pues, no es posible la formación de ningún vehículo, cuando se excluye el Hidrógeno Sexual SI-12.”
“¿Que el monje desarrolla la parte emocional? Es cierto, más eso no es todo. En nuevas existencias, quienes fueron monjes devienen como yoguis, y hay varias clases de Yoga. Existe el Hatha Yoga, propiamente dicho, que está descalificado por la Venerable Logia Blanca; más hay otro tipo de Hatha Yoga, dijéramos, tántrico, el cual no está descalificado.”
“Existe el Bakti Yoga, o sea, el Yoga de la Devoción. Este desarrolla la parte mística (extraordinariamente), la devoción elevada, y puede darnos iluminación, mas tampoco nos lleva a la autorrealización íntima del Ser.”
“Existe el Gnana Yoga, o sea, el Yoga Mental. El Gnana se esfuerza en el conocimiento de sí mismo; conoce las distintas disciplinas de la mente, logra el Samadhi, más no la autorrealización.”
“Existe también el Raja Yoga. Objetivo de ese Yoga es el desarrollo de los chacras, de los poderes ocultos, etc. Se logra cierto desarrollo, no hay duda, más eso no es autorrealización.”
“Existe lo que podríamos llamar el Agni Yoga, o el Yoga del Fuego, o Kundalini Yoga. Este nos lleva, pues, a las puertas mismas del Cuarto Camino, pero el Cuarto Camino, en sí mismo, está más allá, mucho más allá del Camino del Faquir, mucho más allá del Camino del Monje y mucho más allá de la Yoga. Sin embargo, el Cuarto Camino tiene algo del Faquir, algo del Yoga, algo del Monje, más no es ninguno de esos tres. El Cuarto Camino es la Gnosis, la Gnosis de Hermes Trismegisto, la Gnosis de los Esenios, de los Peratas o Peraticenios, la Gnosis de los griegos (de un Jámblico o de un Pitágoras), la Gnosis de los grandes alquimistas medievales (un Raimundo Lulio, un Nicolás Flamel, etc.), la Gnosis de Jesús de 3 Nazaret, de Pablo de Tarso, la Gnosis de los Misterios de Mitra, de Troya, de Cartago, de Egipto, de los Mayas, de los Druidas, de los Náhuatls.”
“«Gnosis» significa «sapiencia», «conocimiento». Hay una «Llave» (dice con justa razón Gurdjieff, «la Llave del Arca de la Ciencia» (dice). La tenemos. ¿Cómo ha llegado a nosotros? Dice Gurdjieff: «No importa cómo haya llegado. Puede que alguien se la haya robado o (dice), puede que se nos haya regalado. ¡No importa; lo cierto es que la tenemos!» Pero, ¿cuál es esa Llave del Arca de la Ciencia? incuestionablemente, el Gran Arcano, el Sahaja Maithuna, el tantrismo, tanto oriental como occidental.”
“Así pues, hermanos, los cuatro pertenecen a un solo camino (angosto, estrecho y difícil) que está representado por las cuatro puntas de la cruz, por los Cuatro Vedas, por los Cuatro Evangelios, etc. Nosotros preferimos, francamente, ir directo hacia la Gnosis, como dijera Don Mario Rosso de Luna, el insigne escritor español: «¡Hacia la Gnosis!» (Don Mario fue teósofo; sin embargo, en sus últimos tiempos se volvió gnóstico. Ese fue el famoso Mago de Lofrosant).”
“Ahora los tiempos, no están como para perder el tiempo, como para pasar los años en el facilismo, pues nos hallamos en un momento crítico y difícil. Los tiempos del fin ya llegaron, se aguardan las catástrofes que han de sobrevenir, y la gran catástrofe, con la cual ha de quedar sellado todo el Apocalipsis. Ya no podemos pasar una veintena de existencias, haciendo el papel de faquires y de monjes y de yoguis. Estamos de afán; el momento en que nos hallamos exige que, de una vez, tomemos el Cuarto Camino (la Gnosis), la Cuarta Vía, que es lo más práctico.”
“Continuando con este análisis, mis caros hermanos, debemos evidenciar (en el terreno de la vida práctica) que, ciertamente, no todos los seres humanos están preparados para poder autorrealizarse aquí y ahora, en éste momento.”
“Téngase en cuenta que la gente del Kali Yuga es completamente débil y degenerada, no tienen capacidades como para poder, de verdad, tomar una Cuarta Vía. Tendrían que empezar por regenerar el cerebro, y esto solamente es posible mediante la transmutación del esperma en energía. Más como quiera que están degenerados (en su mayoría), no tienen tampoco la fuerza de voluntad, ni la continuidad de propósitos que se requieren para poder regenerar el cerebro. Estamos, pues, ante una situación embarazosa.”
“Los Aztecas no ignoraban nada de esto. Claramente, nos dicen los Náhuatls que «más allá de lo que está, hay cuatro cielos o regiones (yo diría «mundos atómicos»). Ellos nos hablan, por ejemplo, del «Reino de Tláloc», o del «Reino de Quetzalcóatl». Dicen que «muchos guerreros (no se refieren ellos a guerreros de tribus, a guerreros en el sentido vulgar de la palabra, sino en el sentido interior del concepto), es obvio que se proponen liberarse, después de la muerte física, para vivir en cualquiera de esos paraísos, no sin antes haber pasado por terribles pruebas». Ellos se transforman, es decir, que eliminan los elementos inhumanos, y dan a entender que el Alma pura, la Esencia de tales guerreros, se eleva por ultimo, entra más allá del «Cielo Tres», es decir, se sumerge en el Espíritu Universal de Vida. Dicen que «esos guerreros se proponen, por medio de ese sistema, emanciparse, liberarse un tiempo, mientras pasa esta Edad del Quinto Sol, es decir, la Edad del Kali Yuga. Y luego afirman, en forma enfática, que «muchos liberados renacerán en la futura Sexta Gran Raza».”
“Conocí a uno de esos, a uno que había logrado un buen despertar de la Conciencia, y que después de su desencarnación, se encontró con los terrores de la muerte. El pudo revivir su existencia en forma retrospectiva: desde la muerte, desde la vejez, hasta el nacimiento (así la revivió). Terminada su revisión, fue juzgado por los Señores de la Ley. Sintió el «Huracán » (el viento del Karma), pero él permaneció sereno. Infinitas apariciones espectrales, intentaron hacerlo regresar al interior de alguna matriz, pero él permanecía austero; sólo tenía un anhelo: emanciparse. Al fin entró en una región inefable, en una de esas regiones atómicas, controladas por determinadas Deidades Cósmicas, donde sintió una gran emoción, una gran alegría. Allí tuvo, pues, un renacimiento (no físico, no), un renacimiento, dijéramos, sobrehumano, o sobrenatural, y en tal región, con ayuda de su Divina Madre Kundalini, continuó trabajando, eliminando los elementos inhumanos que llevaba dentro, hasta que la Esencia quedó completamente limpia, pura de toda clase de desechos. Desde el mundo físico se le ofreció también ayuda: cuando él intentaba regresarse al mundo de las formas densas, escuchaba la voz de los iniciados que le decían: «¡Aléjate, aléjate, aléjate!», y cuando pudo por fin desintegrar hasta la última larva del Yo, cuando la Esencia quedó cristalina y diamantina, entonces se sumergió entre el seno de la gran realidad, como un Buddha Elemental. Pero antes de pasar al seno de la gran realidad, hubo de atravesar por cuatro fases diferentes: una, que podríamos decir corresponde a los Nirvanakayas; otra, que podríamos denominar Addikayas; otra, que podríamos denominar Sambogakayas; otra, que podríamos clasificar como Dharmakayas (son cuatro estados por los cuales hubo de pasar, cuatro estados de esplendor y de Vacío Iluminador).”
“Así pues, cuando consiguió sumergirse definitivamente entre el seno de la gran realidad, quedó convertido, dijéramos, en un bello niño, lleno de belleza. Antes de alcanzar ese estado, asumió distintos aspectos psicológicos, extraordinarios. Ahora mora en esa región de la luz, entre el Gran Océano, no como un Mahatma (porque no lo es), no como un Angel (porque tampoco lo es), sino como un Buddha Elemental. Obviamente, para él no están cerradas las oportunidades, porque a todos se nos otorgan tres mil ciclos. El ha de aprovechar las oportunidades que se le han de deparar en la futura Sexta Raza Raíz, después del gran cataclismo que se avecina. Lo que hizo pues, ese ciudadano, fue aplazar su autorrealización, para la futura Sexta Raza Raíz. Se puso a pensar qué haría él, andando por esta cloaca del Samsara, sufriendo y exponiéndose al descenso, una y otra vez, dentro del mundo soterrado. Por eso, sintiéndose incapaz, aplazó (para una futura Edad de Oro).”
“Así pues, estamos ante el dilema del Ser o del no Ser: o andamos por la Cuarta Vía, que nos lleva a la autorrealización, o resulta mejor (en ese caso) aplazar. Porque, triste sería seguir en esta cloaca del Samsara; horroroso es tener que descender en los mundos infiernos, para recomenzar la jornada.”
“Hemos de examinarnos a sí mismos: o servimos, o no servimos; o nos sentimos capaces de hollar la senda, o no nos sentimos. Si honradamente no nos sentimos, mejor es que disolvamos el Ego, que despertemos, y que luego nos sumerjamos entre el seno de la Gran Realidad, hasta la futura Sexta Raza Raíz, en que habrá una nueva Edad de Oro, con condiciones favorables. Nosotros mismos tenemos que examinarnos, juiciosamente (no hay más, repito).”
“Existe, en el Tíbet, una escuela que merece que la examinemos muy seriamente. Quiero referirme a los «Bonzos». La Blavatsky enfatiza la idea de que éstos son magos negros, de capacete rojo. Asegura que los «Dugpas», también son tenebrosos, más es necesario examinar tal punto.”
“Sobre los Dugpas, francamente, no cabe duda de que sí son magos negros, de que practican tantrismo negro (con eyaculación del ens seminis), de que desvían la fuerza sexual, de que se convierten en tántricos tenebrosos (de eso no hay duda), pero en cuanto a los Bonzos; me parece que hay que analizar y rectificar.”
“La Iniciación Bonz, es terrible. Si un individuo, por ejemplo, quiere seguir la senda, es sometido a rigurosas pruebas: el sacerdote hace sonar su trompeta, formada ésta con huesos de muertos; se le advierte al neófito de todos los peligros, se le invocan a los Yoes psicológicos (a la agrupación, dijéramos, de agregados que cada cual carga adentro); se los hacen visibles y tangibles en el mundo físico, y se les ordenan (a esos agregados animalescos) que se lo devoren que se lo traguen. Si el sujeto permanece sereno, nada sucede; si no permanece sereno, puede morir, devorado por sus propios agregados psíquicos, materializados físicamente (así viene él a saber cuál es su Ego, su Yo). Si permanece sereno, sabe que tiene que disolver los elementos inhumanos que lleva (se los han materializado físicamente, para que los vea); ya sabe, entonces, cuál es el camino: desintegrarlos.”
“La Iniciación Tantra de los Bonzos, es formidable. Después de tal Iniciación, entra a trabajar (de una vez) con el tantrismo: a transmutar el esperma en energía (con su sacerdotisa esposa), a trabajar de verdad. Se le dice cómo él ha de desarrollar todas las facultades y poderes, hasta llegar a la autorrealización íntima del Ser. Más si el sujeto lo que quiere es no volver, si no se siente capaz de autorrealizarse, si no es la Iniciación Tantra lo que quiere, sino emanciparse, aplazar la autorrealización para la futura Sexta Raza Raíz, puede hacerlo: se le enseñan dos mantrams, los vocaliza, los canta el neófito, y al proceder así, su cuerpo cae muerto instantáneamente. Entonces, fuera ya de su vehículo físico, comienza a ser instruido por los Bonzos: lo hacen pasar por todos los terrores que hay, hasta que al fin, disuelto el Ego, puede emanciparse y sumergirse, como un Buddha Elemental, entre el seno de la gran realidad, y aguardar ahí, hasta que pase esta Edad del Kali Yuga.”
“Es terrible, sí, la presencia de un Sacerdote Bonz. Cuando se presenta con su delantal (que está formada por puros huesos y cráneos de muertos), con esa mitra roja y el puñal en la mano diestra, asombra, horroriza. Por todos esos motivos, la Blavatsky los calificó de «magos negros», pero analizando esta cuestión juiciosamente, venimos a evidenciar que no son magos negros, porque no practican tantrismo negro; (para ser mago negro, hay que practicar tantrismo negro, y ellos no practican tantrismo negro). La iniciación que dan, cuando alguien intenta meterse por la «Senda del Filo de la Navaja», es tantra y blanca: se le enseña, al iniciado, la transmutación del esperma en energía; se le dan los mantrams para el despertar de los chacras y se le conduce por la Cuarta Vía. Luego entonces, los Bonzos no son magos negros; lo que son es radicales, violentos, nadie los entiende. Ni la Blavatsky los entendió; por eso los juzgó equivocadamente.”
“De los Dugpas, no dudo mucho: esos sí enseñan tantrismo negro. Me parece, pues, que con respecto a los Bonzos, nos toca rectificar.”
“Estamos nosotros ante el dilema del ser y del no ser de la filosofía. Ahora, hay algunos que pueden trabajar en la Cuarta Vía, y llegar basta la Quinta Iniciación del Fuego, es decir, se hacen adeptos, ingresan a la Fraternidad Oculta. Quien llega a la Quinta Iniciación, se encuentra ante dos caminos (pero eso es cuando se llega a la Quinta Iniciación). Uno, es la Vía Directa que lo lleva hasta el Sagrado Sol Absoluto, y más aún: hasta lo Absoluto Inmanifestado Shakti. El otro, La Espiraloide, la de los Nirvanis: sujetos que se sumergen dentro de la dicha, del Nirvana. Los primeros, los de «la Directa», renuncian al Nirvana por amor a la humanidad; los segundos no renuncian al Nirvana: se sumergen en el mismo, sólo toman cuerpo en muy raras ocasiones, viven en un estado de felicidad inconcebible, más allá del bien y del mal. Cuando toman cuerpo, dan un paso hacia adelante y vuelven a sumergirse en el Nirvana para siempre.” 1
1 La Gnosis el Unico Camino.
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- http://www.myspace.com/elicofra
- 06. dic 2005 @ 23:32:51

elicofra

Solo decir que lo Unico tampoco es.